El tazón de Valentina
“Fue un regalo de mi mamá, aunque no fue su idea… yo le pedí explícitamente que me trajera de Estados Unidos el tazón más lindo que encontrara. Ella lo compró en Starbucks.
A mi me gustó porque es femenino (tiene florcitas y mariposas) y también por el intenso color verde pistacho de su interior…”

